Los Dominios como Metáforas

En los últimos meses se ha hablado mucho en España acerca de la comparación entre la industria inmobiliaria y la incipiente industria del mercado secundario de los dominios en español, esta no es una comparación nueva, viene del mundo algosajón, particularmente del estadounidense e implica una analogía entre las dos industrias, Carlos Blanco conocido empresario catalán en temas de Internet y quien en los últimos años ha incursionado con éxito en este mercado, ha sido la persona que más a hecho por promocionar el mercado de los dominios en español en España, y al hacerlo lo ha hecho para todos los demás mercados de habla hispana.
En sendas entrevistas en La Vanguardia y El País dos de los principales periódicos de España, Blanco utiliza la metáfora del mercado inmobiliario, las metáforas no son solamente una herramienta de la imaginería poética o de florituras retóricas, las metáforas por el contrario son parte de nuestra vida diaria y no solo en el lenguaje si no en el pensamiento y la acción, nuestro sistema conceptual en términos de cómo pensamos y actuamos es metafórico por naturaleza. Los conceptos que gobiernan nuestros pensamientos también gobiernan nuestro funcionamiento diario hasta los más pequeños detalles, nuestros conceptos estructuran lo que percibimos, como nos movemos en el mundo y como nos relacionamos con otras personas. Si asumimos que lo que pensamos es de alguna forma metafórico entonces la manera que pensamos y lo que experimentamos y lo que hacemos cada día es básicamente metafórico.
Para darnos una idea de que podría significar el concepto de “Dominio” como metáfora del mercado inmobiliario y como el concepto estructuraría la actividad en nuestro lenguaje diario veamos las siguientes frases
-Este dominio es una propiedad virtual
-Si pudiera solicitaría una hipoteca por mi dominio
-¿Cual es la dirección de tu dominio?
-Voy a pedir un crédito para financiar la compra de este dominio
-No estoy seguro si rentar o comprar ese dominio
-Estoy comprando este domino como una inversión
-Necesito un agente que me ayude a vender mi domino
-¿Cual es el valor de reventa de este dominio?
-Necesito un avalúo de mi dominio
-En el contrato de renta de mi dominio especifica que tengo que seguir ciertas reglas
-Se han abierto nuevas oportunidades de propiedades con esa nueva extensión
Este tipo de metáforas que se llaman metáforas estructurales nos ayudan a concebir que un concepto es estructurado en término de otro, al igual que podemos utilizar conceptos como los antes mencionados para referirnos al mercado secundario de dominios como mercado inmobiliario también lo podemos hacer para referirnos a actividades negativas propias de la actividad, como lo son la especulación y los cyber-okupas.
La industria inmobiliaria en España tiene una muy mala reputación, misma que no tiene en otros países como los EEUU que es donde nace la metáfora y en donde la industria del Real-Estate es una industria respetable. Es por demás decir que las similitudes que tiene esta metáfora tienen limites claros, sin embargo al lanzar esta metáfora a los ojos de la persona común y corriente caemos en el peligro de generar desconfianza y suspicacia al muy incipiente mercado secundario de dominios y a sus inversionistas, si es verdad también que el mercado español no es el único de habla hispana también es cierto que todo apunta a que sea el que despunte como líder de este mercado en los años por venir.
La solución a este dilema es difícil pero buscar otra metáfora diferente a la del mundo anglosajón puede ser la solución, como lo puede ser el mercado de valores como lo sugiere Richard Dib, o como el Mercado del Arte como en nuestra web de La Sociedad de la Información en donde se presentan los dominios en forma de una galería, la Ropa como lo hizo recientemente el Houston Chronicle al hablar de la industria, o la Filatelia que de manera fallida lo ha hecho hace poco un blog hispano que solo denotaba un gran desconocimiento del tema,
Una metáfora que puede ser la adecuada para los dominios es la del vino, en donde hablamos de:
-Tener dominos en la cava, al hablar de dominios aparcados
-Hacer cata de dominios -término muy usado en Demene-, al referirse a Domaing Tasting
-Comparación de diferentes tipos de vinos por regiones vinícolas con las extensiones.
-Oxigenar un dominio o exponer el domino a los buscadores
-Añejar un vino para darle más sabor y cuerpo, aplicado a algunas buscadores como la patentes 20050071741 de Google que le dan señorío a los dominios más antigüedad
-Conocer el momento óptimo de consumo del dominio refiriéndose a la madurez de un vino o de un dominio como por ejemplo los dominios IDNs.
-Tener el corcho enmohecido al referirse de un dominio cuyo tiempo ha pasado y ha permanecido demasiado tiempo en la botella y ha envejecido mal como por ejemplo dominios fechados.
Quizás ninguna de estas metáforas sean las más adecuadas para aproximarnos a los dominios, pero en todo caso aún estamos en el momento adecuado de resemantizar las definiciones que queremos usar para nuestra nueva industria en los años por venir antes de causar un daño irreparable en la percepción de nuestros futuros consumidores.